
La pérdida de su bandera oficial ha desatado una guerra de impredecibles consecuencias entre dos facciones de la Trinchera U Norte.
Por un lado está la facción encabezada por el ex cabecilla de la organización, ‘Chapulín’, e integrada por barristas antiguos y por grupos que se consideraban opositores (especialmente del cono sur) a la directiva defenestrada, pero que a lo largo de más de 1 año de enfrentamientos habían sido desterrados de la tribuna. Esta nueva directiva tomó el poder dos días después de la desaparición de la bandera, durante una de las reuniones de los jueves de la barra que se realiza en el estadio Lolo Fernández.
Por el otro lado está el gordo Bu, responsable de la pérdida de la bandera oficial y quien pugna por volver a tomar el control de la barra y a seguir beneficiándose con el negocio de las 1.500 entradas por partido de local que recibía de parte de la directiva del club, encabezada por Gino Pinasco. Además, está el dinero que pagan los esponsor del club. Por ejemplo, cada vez que se extiende en la tribuna una gran bandera donada por la cerveza Cusqueña, la directiva de la barra podría recibir hasta US$500, dependiendo de la trascendencia del partido. También está la bandera de la mecánica Iza Motors, que solía ser colgada al lado de la bandera oficial y por la que los barristas recibían unos US$200. Incluso esta empresa financiaba viajes a provincias y al exterior de los cabecillas de la barra. Otro que se mueve en la sombra es un ex presidente de la barra, José Cavero, que trata de guardar perfil bajo desde que se mudó de Salamanca a Chaclacayo, pero que nunca dejó de ser el ideólogo de Bu y de los que controlaron la barra en los últimos años.
Precisamente hace casi 3 años ‘Chapulín fue prácticamente echado de la barra debido a la incomodidad de la mayoría de sus integrantes, pues sabían que este se beneficiaba económicamente de la misma y solo rendía cuentas a su núcleo. El principal instigador de la caída de ‘Chapulín’ fue Cavero, aunque este negó en su momento estar detrás de la corriente acusada de generar discordia en la barra.
Ahora ‘Chapulín’ se presenta como el gran salvador y la mitad de la barra está con él. Dice que lo primero que hará será saldar cuentas con la policía, a la que acusa de haber vendido la bandera oficial al Comando Svr. Por lo pronto, el enfrentamiento de estas dos facciones el domingo pasado derivó en un ataque a la policía, que dejó 7 agentes heridos. La siguiente tarea de ‘Chapulín’ será recuperar el orgullo, en otras palabras, tener de regreso la bandera que está en manos de su enemigo.